La primera visita es a los
Museos Vaticanos. Al llegar a las 10 de la mañana hay una cola de
más de un kilómetro; una hora y media.
Al
fin dentro del recinto de los Museos Vaticanos. Este
video muestra
el jardín que recibe a los visitantes.
Caminar por estos museos
saturados de obras de arte causa una impresión múltiple. Cuánta
belleza, cuánta riqueza, cuántos seres humanos
dejaron su vida al hacer estas obras.
El soberbio
grupo del Laocoonte fue considerado por Plinio "la
mejor de todas las obras tanto de pintura corno de
escultura". El sacerdote troyano se debate, con
todos los músculos en tensión, por liberarse
y liberar a sus dos hijos de las serpientes enviadas
por Apolo. El grupo del Laocoonte fue realizado por
tres autores, cuya firma aparece en el grupo de Escila: "Atanodoro
hijo de Hagesandro, Hagesandro hijo de Peonio, Polidoro
hijo de Polidoro"; y emplearon
para ello piedra local rodia y mármol griego;
sólo un fragmento del Laocoonte es de mármol
italiano de Carrara.
No hay un
espacio vacío.
Aún el techo está lleno de arte.
Este es un vitral en el descanso
de uan de las estrechas escaleras que permiten cambiar
de piso.
Asomándome por una ventana, tomé esta
foto de la cúpula de la Basílica de San Pedro
y parte de los Jardines Vaticanos.
Cuando se sale de los museos,
ya es en la tarde (aún y cuando se esta caminando casi sin detenerse). ¡Cómo
ha cambiado todo! A las 10 de la mañana estaba lleno
de turistas. Ahora está lleno de ambulantes de origen
africano.
Tip - Al salir a las
3 de la tarde ¡ya no hay cola! Haberlo sabido.
Capilla Sixtina
El fin
de fiesta es la Capilla Sixtina. Está completamente prohibido
sacar fotos con flash, sin flash, con video, etc.
Bueno, pues todo mundo lo hace. Así es que
la Capilla es admirada por cientos de personas
amontonadas ahí, bajo la constante regañiza
por micrófono de los vigilantes.
Creo
que era el único que no había
sacado una foto o video. Bueno aquí está.
Este
video de la Capilla Sixtina es altamente
didáctico.
Lo recominedo. Dura un poco más
de dos minutos.
Este vitral lo conservo porque
aunque está un
poco borroso, tiene unos colores maravillosos.
Es hora de comer. Hay que
buscar algo que no sea caro y que no esté lleno. Entonces hay que
ir al lado izquierdo de la Basílica. La Vía
Vaticana nos ofrece una buena variedad de tratorias.
Basílica y Plaza de
San Pedro
La
Pietá
Ahora son las 5
de la tarde y aprovechando la experienecia, se
ve que no hay cola para entrar a la Basílica.
Aprovechemos.
No olvidar, entrando
a la derecha está la Pietá de Michelangelo.
Está atrás de un cristal debido
al atentado que todos conocemos; no se ve claramente
para las cámaras.
Este
video muestra la gran urna y el ambiente
que rodea a la obra.
Ver
aquí, un conjunto de fotografías
excepcionales de
El Baldaquino de San Pedro,
encargado a Bernini en 1624, representa este concepto de
exaltación papal. Éste fue realizado por Bernini
con su padre Pietro como primer oficial y con la colaboración
de Borromini a partir de 1629, finalizándose en 1633.
El baldaquino se encuentra realizado completamente en bronce
sobredorado, combinando elementos escultóricos y arquitectónicos.
Este baldaquino, dentro de la concepción miguelangelina
de San Pedro como templum, cubre la tumba del apóstol.
Esta es una estructura a medio
camino entre la arquitectura y la escultura, utilizando columnas
salomónicas por primera vez desde la Antigüedad,
y tratando de crear un espacio más acorde al espectador.
Así sirve de intermediario entre la escala colosal
de la basílica y la humana del espectador, antropizando
en espacio.
El uso del orden salomónico
es un tanto arbitrario, usando en las columnas un canon similar
al corintio y con un dado de entablamento sobre ellos, estando
unidos estos por guardamalletas imitando decoración
textil. El conjunto se halla coronado por cuatro cornapuntas,
realizadas por Pietro y Borromini, del cual apreciamos un
cierto influjo. Las columnas están decoradas por pámpanos
de vid, referencia a la eucaristía, en los cuales
liban abejas, en alusión al escudo de los Barberini.
Este escudo lo encontramos
también en los relieves de los podios.
Interior
de la cúpula, obra de Miguel Ángel, Fontana
y Della Porta (acabada en 1589).
Este video
muestra por dentro, la Cúpula de la Basílica
de SanPedro.
Un
día nublado y un poco lluvioso.
Video de una
vista desde la puerta de la Basílica de San Pedro,
hacia la Plaza.
La Basílica de San Pedro,
principal edificio del Vaticano, estado soberano dentro de
Roma, se encuentra en la orilla derecha del río Tíber. Es
el más importante
edificio religioso del catolicismo, tanto en términos
de volumen (193 m de longitud y 44,5 m de altura) como de
renombre. No es una
catedral, pero sí la
iglesia del Papa.
La basílica es la obra
de varios siglos. Comenzó por ser un monumento conmemorativo
en el lugar donde San Pedro fue martirizado, no lejos del
circo de Nerón. A partir de 324 el emperador Constantino
hizo construir una basílica paleocristiana. Como en
el siglo XV amenazaba con derrumbarse, los Papas deciden
demolerla.
La construcción del
edifico actual se inicia el 18 de abril de 1506, durante
el papado de Julio II, siendo terminada en 1626, durante
el papado de Pablo V. Numerosos arquitectos y artistas participaron
de esta obra: Bramante, Rafael, Sangallo, Miguel Ángel
y Maderno. Gian Lorenzo Bernini proyectó la plaza
y su columnata.
La columnata que delimita la
plaza oval consta de cuatro hileras de columnas. Un total
de 296 columnas que sostienen el entablamento sobre el que
corre una balaustrada y en el que descansan estatuas de santos,
obra de los discípulos de Bernini.
En el
centro de la plaza oval se colocó un obelisco
egipcio procedente de la spina del circo de Nerón,
que dificulta la visión frontal de la fachada
basilical, en un juego muy propio del barroco como es
el obligar al espectador a buscar distintos puntos de
vista. El obelisco, a su vez, es el centro del eje transversal
de la plaza oval. Labrado en granito, su altura original
era de 25'5 metros, pero con la peana sobre la que descansa
y el remate de una cruz, alcanza los 40.
Una caminata por la Via de
la Consiliazione hacia el Este, nos lleva al Tíber
y a encontrarnos con el Castillo de San angelo.
Video del
Tíber y la Tumba de Adriano o Castillo de San Angelo.
Este edificio ha cambiado con
los siglos. Adriano inició su
construcción en 135 DC para darle sepultura. Sobre la
cúspide se erguían la estatua del emperador y una
cuadriga de bronce. Este mausoleo albergó las urnas cinerarias
de todos los emperadores desde Adriano hasta Séptimo Severo
211 DC. Aureliano la convirtió en fortaleza al amurallar
Roma. En la Edad Media y por consecuencia de las guerras entre
el papado y las nobles familias italianas el edificio se convirtió en
una auténtica fortaleza.
Se dice que en el año
590 el Papa Gregorio I Magno encabezaba una procesión
para implorar el fin de la peste. En lo alto del castillo apareció un ángel
que enfundaba su espada. Este gesto fue interpretado como una
señal que
anunciaba el fin de la epidemia. En agradecimiento el Papa construyó una
capilla encima del mausoleo.
El Castillo de San Angelo visto
desde el Puente del mismo nombre. Como se puede apreciar
es peatonal y con ambulantes.