En 1932, altos funcionarios de la Secretaría de Educación Pública hicieron los primeros intentos en escala nacional, para difundir la teoría pedagógica de la acción y sus aplicaciones reales. Tres son los documentos, entre otros, que podríamos mencionar y comentar, que apoyarán nuestro aserto. Pero antes nos tomamos la libertad de aludir, de paso, a la pedagogía que se venía practicando a partir de la Reforma juarista y la adopción de la filosofía positivista. Tal pedagogía fue la objetiva, intuitiva de las lecciones de cosas. Este realismo pedagógico derivado principalmente de. la teoría educativa de tendencia sicológica de Pestalozzi a quien invocan constantemente los teóricos de los últimos treinta años del siglo XIX y los que vivieron en los primeros del XX, fue el que mejor se adaptó a las exigencias del positivismo reformista, porque ante el escolasticismo decadente que despreciaba el mundo del hombre para entregarse a Dios por el camino de la fe racionalizada, el realismo importado de Europa se abrazaba a las cosas, a la Naturaleza, a las realidades para conocerlas y utilizarlas. El escolástico es la sombra de un hombre ataviado con sayal y su rostro vuelto al cielo, urgido por el deseo de abandonar la tierra para fundirse en la infinitud de Dios; el realista en cambio, se distingue por ser investigador, objetivo, descreído
o creyente.
La mejor descripción sumaria que puede hacerse de la enseñanza objetiva consiste en el empleo de las ideas y estilo de los expertos de la época. En el manual intitulado Elementos de Educación, del doctor Manuel Flores, profesor de pedagogía de la Escuela Nacional Secundaria de Niñas, editado en México en 1884, puede leerse estos conceptos en las páginas
228, 230 y 233:
La
verdadera enseñanza primaria, y aun en gran parte la secundaria debe ser concreta
y objetiva.
Más que otro alguno, el papel del maestro debe ser el de suministrar los materiales con los que el niño
debe elaborar sus conocimientos.
A este método concebido primero por Pestalozzi aunque mal aplicado por él, se llama hoy Enseñanza
Objetiva.
La enseñanza objetiva no pretende enseñar todo con objetos, sus .ventajas no derivan de que haga uso de ellos, sIno de que pone en juego las facultades del niño al instruirlo; de que trueca el papel pasivo que actualmente tiene en la escuela por otro activo, y como es indudable que esta intervención activa del niño se puede lograr en toda clase de estudios, el método puede hacerse extensivo a la enseñanza
toda.
Hasta aquí, los breves conceptos seleccionados; continuaremos por nuestra parte.
La pedagogía objetiva, las lecciones de cosas, fue muy superior a la que dominó hasta la Reforma juarista; pero entre la .teoría y la practica, siempre ha habido un abismo en, nuestro país. No obstante que el doctor Flores enseñaba la pedagogía nueva, reconocía las realidades docentes en estos términos elocuentes y dramáticos:
¿Cuál es el método generalmente adoptado hoy en nuestro país para la primera enseñanza?
Sencillísima es la contestación.
Se
enseña a leer en los silabarios y cartillas a escribir, por la copia automática
de las muestras...
Todo se reduce a señalar una lección, obligar al niño a que la repase cinco,
diez veces y a que la repita de memoria.
Entran los niños a la escuela a las ocho y media de la mañana, y desde esa hora hasta las doce no hacen otra cosa que repetir automáticamente sus lecciones; después de una hora o de dos de descanso vuelven a la misma tarea hasta las cinco de la tarde. Por un término que varía de dos a tres años emplean de siete a ocho horas diarias en tan ingrata ocupación. Pasan después a la escuela secundaria y ocupan de idéntica manera otros dos o tres años.
No obstante la multiplicación de las escuelas durante el régimen juarista, los que le siguieron y la prolongada dictadura del general Díaz, muchas siguieron haciendo uso del método
que describe y deplora el doctor Flores.
En 1923 nace oficialmente en nuestro país, la Escuela de la Acción. No ignoramos, por supuesto, las realizaciones de Laubscher, Rébsamen, Torres Quintero, Delgadillo, Castellanos y otros que continuaron por la senda trazada por la enseñanza objetiva y menos aún al joven educador, revolucionario incorruptible, político
que apuntaba hacia los grandes vuelos y precursor de la escuela nueva, David
G. Berlanga (1884-1918) arteramente asesinado por orden del general Francisco
Villa.
Pero veamos ahora cómo narra el nacimiento de la escuela activa en tono alegre, penetrante y zumbón, un testigo ocular, el señor profesor Gildardo F. Avilez en un libro que contiene la historia descarnada de la educación contemporánea de nuestro país: "Para salir a buen puerto con la historia del asunto, tengo de exponer aquí, aunque un tanto corta y sucintamente, cómo nació por la llamada escuela de la acción, en qué la hicieron consistir quienes ordenaron que se practicara en las escuelas oficiales, cómo fue comprendida y realizada, cuáles fueron los frutos y cómo recibió la
muerte sin que sus defensores hayan podido revivirla.
El más adicto entusiasta colaborador del abogado José Vasoncelos fue Roberto Medellín, quien desempeñó el cargo de jefe del Departamento Escolar, del que pasó al
de oficial mayor...
Y bien, acababa de llegar, en esos días ,una obra de Faria de Vasconcellos, intitulada Una Escuela Nueva en Bélgica, en la que se habla de algunas doctrinas, métodos y procedimientos pedagógicos que el autor estaba ensayando en la escuela que dirigía, en Bierger (Bélgica). Dicha escuela había sido fundada en 1912, con nueve alumnos, y después de año y medio de funcionar, el número de escolares sólo era de veinticinco. Para atender a las necesidades de veinticinco niños, se contaba con un patrimonio formado por quince personas, y el cuerpo de profesores se componía
de dieciocho miembros, entre ellos un maestro herrero y un maestro panadero.
"La Escuela de Bierger -dice el autor-, se compone de una casa-habitación, de dos pabellones de clases y de anejos (granjas, etc.). La huerta, el terreno de pastos, el bosque y los campos de cultivo ocupan una superficie de seis hectáreas. .." "En la casa habitación se encuentran los dormitorios, la sala de duchas, los comedores y el salón."
(CONTINUARA)